La cadena de bloques es una tecnología que permite el registro y seguimiento de transacciones o intercambios de información de forma descentralizada y segura. Esto hace que sea útil en una amplia variedad de aplicaciones, no solo en el ámbito financiero. Algunas de las utilidades más destacadas de la cadena de bloques incluyen:
- En la industria alimentaria: permite realizar un seguimiento y registro de la procedencia de los productos alimentarios, facilitando la trazabilidad y permitiendo a los consumidores conocer la información de los productos que consumen.
- En la logística: permite efectuar un seguimiento preciso de los envíos y una trazabilidad de estos.
- En el comercio: permite establecer identidades únicas y verificables para facilitar el acceso a plataformas y servicios sin necesidad de hacer un registro por parte del usuario.
- En la medicina: permite mantener un registro completo y seguro de investigaciones y datos médicos.
- En el sector inmobiliario: permite la creación de contratos inteligentes para realizar acuerdos y registros de forma sencilla y segura.
- En el copyright y los derechos de autor: permite a los creadores proteger sus obras y recibir el beneficio que les corresponde, al mismo tiempo que protege sus derechos de propiedad.
- En las finanzas: permite hacer seguimiento y registro de transacciones financieras de forma segura y que no pueden ser modificadas.


